Producción


La materia prima principal de nuestras velas es la Cera, que la encontramos en las Colmenas de Abejas formando panales de celdillas hexagonales, en donde las abejas depositan la miel. Su color varía del amarillo intenso al pardo, debido al polen de las flores con que lo fabrican. Funde entre 62 y 66ºC y son conocidas desde la antigüedad sus excelentes propiedades terapéuticas.

Sobre la Abeja recae la elaboración de este nuestro más apreciada materia prima. La abeja es capaz de recorrer kilómetros para recolectar el polen y néctar necesario para fabricar la cera y miel y cuando una abeja descubre un punto donde alimentarse se lo comunica a las demás haciendo una especie de danza circular, en el interior de la colmena y, según sea, así conocerán el lugar donde se encuentra, cerca o lejos, y la dirección de la misma, en función de la posición del sol.

La cera que la Abeja produce es una sustancia sólida de color amarillo más o menos intenso, dependiendo del polen con que la abeja lo ha fabricado, y con un agradable olor acaramelado, a miel. Sin embargo en estas condiciones no se pueden fabricar velas. Hay que eliminar las impurezas y el polen que en exceso tiene, y decolorarla hasta el tono marfil que habitualmente vemos en las velas. Esta operación de decoloración puede realizarse con dos métodos totalmente diferentes: El método Químico y el método Natural.

El Método Químico se realiza utilizando agentes químicos blanqueantes, como cloro, agua oxigenada, permanganato, dicromáto potásico, etc. Sin embargo, con esta forma de blanqueo no sólo desaparece el color amarillo de la cera, sino que ésta pierde también completamente el agradable olor a miel. Asimismo, se altera notablemente su estructura interna haciéndola más frágil y áspera. Ello motiva que, por sí sola, no sea apta para fabricar velas. Requiere el uso de otros productos, como parafinas o grasas, que impidan su fragilidad y rotura. Por esta razón, el blanqueo químico no es recomendable, aún cuando represente una considerable economía de tiempo y mano de obra respecto al blanqueo natural.

El Método Natural, se realiza aprovechando el efecto decolorante de la luz solar -rayos ultravioletas-. Es el denominado "Método de Asoleo", en el cual la cera no se resiente en absoluto por este blanqueo natural, cuya duración se prolonga durante cuatro o seis semanas. En síntesis, consiste en fundir la cera e ir extendiéndola en grandes terrazas, de modo que el sol y el agua, con que a menudo se riegan, ejecuten el efecto decolorante. Cuando el blanqueo ya no progresa, se vuelve a fundir y extender una y otra vez hasta que se consigue el color marfil.

Este método, aunque largo y costoso, evita el deterioro de la cera, de modo que el grumo así obtenido es apto para cremas cutáneas y productos farmacéuticos, al estar exento de residuos químicos, así como ser por sí mismo, material idóneo para la fabricación de velas de Cera de Abeja sin necesitar ningún otro componente.

La vela se compone de dos partes fundamentales, el pabilo y la cera. El pabilo desempeña un papel mucho más importante de lo que se cree. Es, en cierto modo, el esqueleto que sostiene la masa y, además, transporta a la llama el material iluminante fundido por el calor de la misma en una cantidad que permita la combustión regular y uniforme de la vela. Antiguamente, estaba constituido por viruta de madera, médula de junco u otras sustancias. En la actualidad se compone de algodón puro.

Se trabajan desde las mechas, que situadas en las "tablillas" y colgadas en el "aro", girarán una y otra vez en torno al "noque", un depósito rectangular y profundo en cuyo interior se encuentra fundida la cera. En cada giro se hará una inmersión de las mechas en dicho depósito y así, capa a capa, hasta alcanzar el grosor deseado. Durante este proceso, las mechas impregnadas de cera se harán pasar, las veces que el artesano que las trabaja estime oportunas, a través de unas planchas "terrajas", que contienen en paralelo varios círculos, uno por mecha, para apretar la cera y eliminar la sobrante. De esta manera, conseguirá sacar unas velas densas y sin burbujas de aire evitando su defectuosa combustión.


Diseño F.B.G. Todos los derechos reservados © 2004